jueves, 22 de agosto de 2024

ORIGEN POLIFILÉTICO DE LA MEDICINA VETERINARIA Y LA IMPORTANCIA DEL CÓDIGO HAMMURABI

Se revisan el origen polifilético de la profesión médica veterinaria y la importancia del Código Hammurabi como pieza arqueológica de importancia en la historia de la medicina veterinaria por ser la primera que hace referencia escrita de esta actividad.



ORIGEN POLIFILÉTICO DE LA MEDICINA VETERINARIA Y LA IMPORTANCIA DEL CÓDIGO HAMMURABI

Felipe San Martín H.

Inicio de la profesión médica veterinaria

El origen y desarrollo de la medicina veterinaria están estrechamente vinculados a la evolución de la  civilización misma. Desde el momento en que los seres humanos domesticaron animales por primera vez y comenzaron a utilizarlos con fines prácticos, surgió la necesidad de resolver problemas relacionados con la salud, reproducción y alimentación. 

La profesión médica veterinaria se describe como polifilética, un término utilizado en biología para referirse a grupos de organismos que no comparten un ancestro común reciente, pero que han desarrollando características similares de manera independiente. En el contexto de la medicina veterinaria, esto significa que la profesión no surgió de una única fuente o tradición, sino que se desarrolló de manera independiente en diferentes lugares y contextos. De esta manera, diversas culturas y sociedades contribuyeron al desarrollo de esa profesión, cada una con sus propias influencias y enfoques.

Como ejemplo de lo señalado en el párrafo anterior, en el antiguo Egipto, se han encontrado registros de tratamientos  que datan de épocas tan tempranas como el 2000 a.C., donde se aplicaban tratamientos a animales como gatos y perros. En China, la medicina veterinaria tiene raíces profundas, con tradiciones médicas que incluían el tratamiento de enfermedades en animales. En la antigua Roma y Grecia existían los "hipiatras", médicos especializados en el cuidado de caballos. En la India hay textos antiguos que hacen referencia a la medicina veterinaria, incluyendo procedimientos quirúrgicos para animales. En la Europa medieval, el conocimiento de la medicina veterinaria también se desarrolló de manera independiente, especialmente en relación con el cuidado de caballos utilizados en la guerra y la agricultura.

El Código de Hammurabi

Las primeras ciudades y estados de la humanidad surgieron en Oriente Medio, en las regiones que hoy se corresponden con Irak, Siria y los países limítrofes. La agricultura y la ganadería permitieron que las poblaciones nómades se establecieran permanentemente. Con la domesticación de los primeros animales de producción (vacas, ovejas) y de trabajo (caballos, asnos), junto con la introducción de los primeros cultivos, desapareció la necesidad de estar en constante movimiento en busca de alimentos.

 La civilización humana, tal y como la conocemos hoy, comenzó, como lo señalamos, a dar sus primeros pasos en Oriente Medio donde surgieron los primeros veterinarios encargados de velar por la salud de los animales domésticos. Sin embargo, se sabe poco sobre cómo se formaban y qué técnicas utilizaban para llevar a cabo su labor.

El Imperio Babilónico fue uno de los principales estados que se desarrollaron en la región de Mesopotamia. El periodo de mayor esplendor de Babilonia se produjo durante la primera mitad del siglo XVIII a. C., durante el reinado de Hammurabi, quien gobernó entre los años 1792 y 1750 a. C., como sexto rey de la primera dinastía babilónica. Hammurabi, según los historiadores, heredó un pequeño estado de tan solo 50 km2, que logró expandir hasta convertirlo en un vasto imperio que abarcaba desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico.

Este rey no solo extendió su dominio, sino que también articuló esa gran nación con una serie de reformas legales y administrativas que se plasmaron en una recopilación de leyes conocido como Código de Hammurabi. Este Código compuesto por 282 artículos, reúne las leyes de la antigua Mesopotamia en un intento de uniformizar y universalizar el sistema legal. Este Código es el más antiguo y completo de la historia, abarcando aspectos del comercio, derechos de propiedad, las leyes familiares y la justicia.

El Código intentó regular las relaciones humanas en el heterogéneo imperio Babilónico, y debía ser obedecido de manera uniforme por todos. De esta forma, en caso de que que ocurriera A, el juez debía actuar siempre de manera B, siguiendo un protocolo establecido. Además, dado que el  Código de leyes fue dictado por los dioses, era considerado sagrado, inamovible y estable. Es decir, este Código presentaba al menos cuatro características de la ciencia moderna: la búsqueda de leyes universales, el intento de unificación de todas las normativas, la introducción de protocolos de actuación reglada, utilizados y respetados por todos, y, finalmente, la estabilidad de estas leyes, aunque en este caso su estabilidad derivaba  de su origen divino.

El Código de Hammurabi esta tallado en idioma acadio con escritura cuneiforme en una estela de diorita negra de 2.5 m de altura, y debió estar expuesta en un lugar público, aunque el nivel de analfabetos del imperio era muy alto.  El carácter sagrado del Código se refleja en la parte superior de la estela, donde figura como el dios Shamash, titular de la justicia, le entrega el Código al rey Hammurabi. Esta estela fue encontrada en Susa, Irán, donde fue llevada como botín de guerra, actualmente se conserva en el Museo de Louvre, Paris, Francia.

El Código de Hammurabi es importante en la historia de la medicina veterinaria porque es el primero que hace referencia escrita de la actividad veterinaria. En particular dos de los 282 artículos, el 224 y el 225, que regulan la actividad de los veterinarios.

“Artículo 224. Si un veterinario hace incisión profunda en un buey o en un asno y le salva la vida, el dueño del buey o del asno le dará al médico un sexto de siclo de plata como paga”.

“Artículo 225. Si hace incisión profunda en un buey o un asno y le causa la muerte, pagará al dueño del buey o del asno una cuarta parte de su valor”.

Como hecho curioso también existe el Artículo 250 que señala “Si un buey furioso cornea en su carrera a un hombre, y éste muere, esta causa no trae reclamación”

Estos artículos reflejan la importancia y respeto que ya se otorgaban, en esa época, a la profesión de la medicina veterinaria , estableciendo normas para definir honorarios y penalizar el trabajo según los resultados de las intervenciones. Algunos interpretan que la sanción establecida en el artículo 225 responde a la presencia , en aquellos tiempos, de falsos veterinarios o personas sin escrúpulos que practicaban esta actividad sin el conocimiento y las habilidades necesarias, tal como ocurre en nuestro medio en la actualidad.

Referencias

ELANCO. Hitos de la historia veterinaria. Roma: Nace el término “Veterinarius”. https://www.historiaveterinaria.org/update/cuadernohistoriaelanco- 1525333808.pdf

            Minecan Ana. La escritura y las leyes: el código de Hammurabi. WWW.anaminecan.com

Joshua J. Mark 2021. El Código de Hammurabi. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19882/el-codigo-de-hammurabi/

Madariaga de la Campa, Benito. 1974. Los veterinarios en la literatura. Revista Veterinaria Venezolana. XXXVII, N.216 https://www.historiaveterinaria.org/update/1974_los-veterinarios-en-la-literatura-1464075752.pdf

           

 

sábado, 17 de agosto de 2024

PATRICK GUILBRIDE: Director Internacional del IVITA

Esta reseña aborda la destacada trayectoria del Dr. Patrick Guilbride, quien fue designado por la FAO como Director Internacional del Instituto Veterinario de Investigaciones Tropicales y de Altura(IVITA) entre 1963 y 1973, el relato se basa mayormente en las experiencias que el Dr. Guilbride describe en su libro “Far Away Cows” escrito en 1998 durante su retiro en Sudáfrica. 


PATRICK GUILBRIDE: Director Internacional del IVITA

Felipe San Martín H.

Manuel Carpio N.

En la década de 1960, Perú atravesaba un período de inestabilidad política y socioeconómica. Durante este tiempo, ocurrieron eventos clave como el final del segundo gobierno del presidente Manuel Prado y Ugarteche (1956-1962), el primer gobierno democrático de Fernando Belaúnde Terry (1963-1968) y el golpe de estado liderado por el general Juan Velazco Alvarado en 1968. En el ámbito académico, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) estuvo bajo la dirección del Dr. Luis Alberto Sánchez (1961-1963), seguido por el Dr. Mauricio San Martin Fraysinett (1963-1966) y nuevamente por el Dr. Sánchez (1966-1971). En la Facultad de Medicina Veterinaria (FMV), los decanos de este período fueron: Dr. Teodoro Ramos Saco (1952-1961), Dr. Manuel Moro Sommo (1961-1964), Dr. Humberto Ruiz Urbina (1964-1967) y Dr. Elmo de la Vega Diaz (1967-1969).

Este periodo estuvo marcado por cambios significativos que impactaron en la vida política del país y, a su vez, se reflejaron en el ámbito universitario, con modificaciones importantes en la ley universitaria. En ese escenario, en abril de 1961, el Consejo de la FMV creó oficialmente el IVITA, (Creación del IVITA) y en mayo fue ratificado por el Consejo Universitario de la UNMSM. En agosto del mismo año, la FMV designó una Comisión Organizadora del IVITA, presidida por el Dr. Teodoro Ramos Saco e integrada por los doctores Alberto Cubas Caparó, Carlos Chávez García y Javier Barúa Castañeda. 

En octubre de 1962, el Consejo Universitario de la UNMSM resolvió que el decano de la FMV asumiera la Dirección Nacional del IVITA, cargo que recayó en el Dr. Manuel Moro Sommo, en reemplazo del Dr. Teodoro Ramos Saco. El 20 de diciembre de 1962, se firmó el plan de operaciones del proyecto IVITA. En el mismo mes, la FAO, como unidad ejecutora del proyecto IVITA, designó al Dr. Patrick Guilbride como Director Internacional del IVITA, quien asumió sus funciones en abril del 1963.

El Dr. Patrick Guilbride, nació en Kendal, Westmorland, Inglaterra, y pasó sus primeros cinco años de vida en Uganda donde su padre dirigía una empresa importadora/exportadora. Se educó en Somerset, Inglaterra y se graduó como médico veterinario en el Royal (Dick) Veterinary College, en Edimburgo, Escocia, convirtiéndose en miembro del Royal College of Veterinary Surgeons (MRVS).

Inició su carrera como médico veterinario en 1943 en norte de Rodesia (1943-1946) y, posteriormente, trabajó como funcionario de la FAO en Jamaica (1946-1957), en Uganda (1957-1963), Perú (1963-1973), Brasil (1973-1975) y Mozambique (1975-1982), donde finalmente se jubiló y se estableció en Sudáfrica.

En 1998, el Dr. Guilbride, publicó “Far Away Cows” un libro en el que relata sus 36 años de trabajo en la FAO en cinco países. El capítulo cuarto, sobre su estancia en el Perú, está especialmente dedicado a su amigo el Dr. Manuel Moro, destacando sus cualidades como administrador e investigador, tanto como decano de la FMV, así como Director Nacional del IVITA. El éxito del proyecto IVITA, según Guilbride, se debió en gran medida a la dedicación, visión y arduo trabajo del Dr. Moro.

El libro no sólo narra el avance del proyecto IVITA, sino que también incluye experiencias vividas por el Dr. Guilbride en Perú, todo contado con un sentido del humor inglés. Por ejemplo, comenta que al llegar al aeropuerto de Lima se sintió afectado por el fuerte olor a harina de pescado, producto de las fábricas cercanas, también menciona el caótico tráfico limeño, que lo disuadió de manejar en la ciudad y la famosa impuntualidad peruana, que comparó diciendo que la diferencia entre la hora inglesa y la hora peruana era de aproximadamente 60 minutos. Asimismo, le llamó atención la tendencia a posponer compromisos y la falta de coordinación y objetivos comunes en el ambiente académico.

La adaptación del Dr. Guilbride a la realidad peruana, según el libro, no fue fácil, pero reconoce que contó con el apoyo incondicional del Dr. Moro y su entorno en diferentes aspectos del proceso de adaptación, lo que ayudó a mitigar sus frustraciones en este proceso.

En cuanto al proyecto IVITA, Guilbride relata las diversas dificultades de que enfrentó para poner en marcha las estaciones del IVITA en El Mantaro, Pucallpa, La Raya y otras subestaciones. En el IVITA-El Mantaro, (IVITA-El Mantaro), destaca los esfuerzos para construir el edificio de la estación, la cual, debido a presiones de alto nivel, fue inaugurado sin que las instalaciones básicas y los laboratorios estuvieran completamente terminados. También menciona las dificultades de la Línea de Avicultura, (Linea de Avicultura), para establecer un programa avícola sólido en la región andina, a pesar de las adversidades impuestas por la altitud.

Primeros miembros de la estación IVITA-El Mantaro

Respecto a IVITA-Pucallpa (IVITA-Pucallpa), describe el trabajo de instalación de las pasturas en el bosque tropical húmedo, con la ayuda de la maquinaria de la empresa Le Tourneau, que poseía la granja Tournavista. 

El Dr. Guilbride fue fundamental en la implementación del plan de operaciones del proyecto IVITA, que abarcó no solo gestiones académicas, sino también coordinaciones con entidades estatales, lo que le permitió conocer de primera mano la burocracia peruana. Además, tuvo que ubicar y contratar expertos internacionales para los programas de investigación y la capacitación de los investigadores nacionales.

En resumen, al Dr. Guilbride compartió momentos clave de nuestra vida institucional y fue una pieza importante en la implementación del Proyecto IVITA, conjuntamente con el Dr. Ramos Saco, inspirador del proyecto, y el Dr. Manuel Moro, en su implementación y su rol como primer director nacional.

 

Referencias

Patrick Guilbride 1998. Far away cows. Veternary Vignettes from the Third World. The Book Guild Ltd. Sussex. England. p655