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lunes, 7 de abril de 2025

NOTA RELACIONADA CON LA CREACION DE LA FMV-UNMSM: DISCURSO DEL DR. JOSÉ SANTIVÁÑEZ

Como dijéramos en notas anteriores “ Fecha-para-recordar 11 de marzo de 1946 ”, “ Notas-relacionadas-con-la-creacion-de.la FMV-UNMSM " la creación de  esta facultad consolidó la enseñanza de esta disciplina en el ámbito universitario. En esta ocasión, compartimos el discurso del decano José Santiváñez Morales que reseña lo trascendente de esta creación, los orígenes de la medicina veterinaria en américa y el país y las responsabilidades que asumieron los que tuvieron la honrosa tarea de dirigir esta joven facultad.

 

NOTA RELACIONADA CON LA CREACION DE LA FMV-UNMSM: DISCURSO DEL DR. JOSÉ SANTIVÁÑEZ

 “Señor Rector,

Señores Representantes de los señores presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados,

Señores decanos de la Universidad,

Señores catedráticos,

Señores:

Por generoso voto de los señores Catedráticos y de los alumnos de la Facultad de Medicina Veterinaria tengo el insigne honor de representarla, en mi calidad de Decano, en este solemne e histórico acto de incorporación a nuestra ilustre y gloriosa Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

La Reforma Universitaria, viejo anhelo de maestros y alumnos se ha convertido en halagadora realidad y el proceso que se inicia bajo tan favorables auspicios producirá sazonados frutos en beneficio de la cultura Nacional, de la afirmación de la peruanidad y de la integración profesional con un sentido científico y social. Este movimiento coincide, por fortuna para la naciente Facultad, con el afán de cultivar disciplinas que colaboran en la solución de graves y urgentes problemas nacionales.

La Facultad de Medicina Veterinaria resultado de la comunión de profesores y alumnos, ingresa por la nueva senda con el firme optimismo de la juventud, pero con la serena responsabilidad que su destino le impone "Porque cuanto más alta es la posición que se ocupa más a premioso y exigente es el deber de servir". Largo ha de ser el camino que ahora iniciamos recogiendo la vieja tradición de San Marcos, procuraremos ser dignos de su fama, para brindar a la Patria el noble contingente de nuestro fervor, de nuestra dedicación y de nuestra inquietud científica.

Como señaló con su verbo siempre uncido de patriotismo y de esperanza el maestro y humanista Luis Alberto Sánchez, Rector de San Marcos, en su mensaje radial, cuando dijo: "Que con la Reforma surge un vivo afán de asentar la planta en la realidad, fructifican y prosperan disciplinas hasta ayer pospuestas: La Economía con aleccionantes afirmaciones; la Química, con sus certeros descubrimientos; la Educación con su amplia concepción humanística; y desdoblando cristianísimamente un noble afán por todo lo viviente, la Medicina Veterinaria se encuentra en el nuevo Estatuto el lugar que hasta aquí faltaba" y que "La Universidad extiende sus brazos por encima de los claustros tradicionales, para otorgar el don de su fresca sombra a cuanto significa cultura en el país: Ingenieros, Agricultores, Pintores, Escultores,, Músicos, Literatos, Filósofos, Historiadores, Científicos".

México se ufana de su secular Facultad de Medicina Veterinaria, La República Argentina acaba de celebrar el Cincuentenario de la suya, Colombia el Veinticinco aniversario. En el Perú, recién en 1940, se inicia la enseñanza en forma especial y técnica de esta disciplina científica, por luminosa previsión del Ejército Nacional que deseaba contar con un Cuerpo de Médicos Veterinarios de propia formación ya que, con anterioridad había tenido que contratar profesionales extranjeros como Burgelli, Durroux y. Houdelet, y procurar la formación de veterinarios peruanos en otros países.

Pero debo reconocer que la Escuela Nacional de Agricultura y Veterinaria, fundada en 1902, diseñó en desarrollar esta importante rama de conocimiento humano y logró el privilegio de contar con eminentes profesores como Macagno, Tabusso, precursores de esta disciplina entre nosotros, quienes a pesar de la incomprensión y de la carencia de elementos adecuados realizaron obra fecunda: Macagno verdadero iniciador de la Zootecnia Nacional que estudio los auquénidos y el caballo nacional y el maestro Tabusso. animador. de los estudios de patología veterinaria peruana.     

Es la Escuela Militar de Chorrillos la que, por feliz gestión del Dr. Aurelio Málaga, cimentó la base de nuestra facultad al crear una modesta pero ya ambiciosa Sección que se encargó de la formación de médicos veterinarios militares, la que realizó anexada a nuestro primer Instituto Militar siguiendo el ejemplo de Chile y México continuadores en América de la obra que iniciara Filibert Chavert, Mariscal Herrador de la Guerra de los siete años, fundador de la Escuela de Lyon la más antigua del mundo y de cuyo modelo surgieron las famosas Escuelas de Alfort, Londres, Edimburgo y Hannover en Europa y cuya réplica de igual lustre y prestigio es la venerable y gloriosa casa de Cornell en América.   

Las facilidades de orden material y técnico que brindaron el Hospital y Laboratorios Veterinario del Ejército con las importantes adquisiciones que hicieron la gestión autorizada, entusiasta y decidida del Crl Thomas I. Johnson ex asesor Técnico del Servicio de Remonta y el decidido afán de los maestros y alumnos, impulsaron de tal forma la Sección que, en 1943, le permitió alcanzar la autonomía académica creciendo en la Escuela Militar de Ciencias Veterinarias en Chorrillos, primer instituto técnico de enseñanza superior, que tuvo la fortuna de lograr la cooperación de todos los especialistas peruanos y cuya obra cristalizó en la formación de dos promociones integradas por 18 profesionales, entre los que tuvimos el singular privilegio de ser los primeros en obtener el título de Médicos Veterinarios en el Perú.

La primera promoción tiene el gran honor y la íntima satisfacción de volver a la vieja Casa de San Marcos que abandonara un día, movida por una auténtica vocación de cultivar una disciplina nueva pero promisora, que con fervorosa dedicación perfeccionáramos en las Universidades de Cornell, Ohio, Michigan, Texas y Colorado, merced a la comprensión del Ministerio de Guerra, que como ya lo hizo con la Escuela Militar de Ciencias Veterinarias, cederá generosamente sus técnicos al do nuestra querida Facultad, y quienes con el irremplazable aporte de otros dignísimos profesionales integran el Claustro. y que, con el espíritu de trabajo, el afán de superación y la evidente vocación de nuestros viejos alumnos me ayudará a cumplir la difícil tarea de orientar esta "Alma Mater" que ha de formar a los profesionales que tan urgentemente reclaman la Patria para la solución de Inquietantes problemas relacionados con valiosas fuentes de riqueza nacional y con la salud del pueblo peruano.

Con fecha 28 de febrero de 1946, por iniciativa patriótica del Senador por Lambayeque, Ing. Luis Heysen, el Congreso dictó la ley N. 10246 que creó la Facultad de Medicina Veterinaria en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que fue promulgada, autorizando al Ministerio de Educación Pública para que dictara las medidas inmediatas para la organización de la Facultad. El 25 de marzo de 1945 el Supremo Gobierno que preside el Dr. José Luis Bustamante y Rivero designó la Comisión encargada de disponer lo necesario para la incorporación definitiva de la Facultad a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a partir del presente año académico. La

Comisión integrada por los Dres. Marino Tabusso, Rusell Mc Nellis, Alberto León, Edilberto Suárez, julio Alencastre, V. Stauffer y el que habla, cumplió su cometido y al promulgarse el Estatuto Universitario vigente la Facultad de Medicina Veterinaria integraba la Universidad.

Los estudios de Veterinaria están íntimamente ligados a las cuestiones de salubridad pública, alimentación popular y de la economía nacional. De su solución depende la prosperidad del Estado, por eso su importancia se destaca en los momentos de crisis como sucedió después de la primera Guerra Mundial y como ocurre en los momentos actuales, en que todos los Estados se afanan por el establecimiento de un orden justo y humano.

En nuestra Patria los Médicos Veterinarios afrontaremos esta grave tarea cuyo estudio y solución será obra no sólo de nuestra Facultad sino fruto de la cooperación de todos los organismos afines. La Ganadería Nacional, reducida en el Incanato al pastoreo de auquénidos, creada por la aptitud colonizadora de los españoles que enriquecieron el panorama agropecuario, se desenvolvió librada a sus propios recursos, sin que la acción orientadora y reguladora del Estado le diera el carácter de verdadera industria.

La República, hasta hace cuarenta años tuvo para la ganadería, la misma indiferencia oficial y sólo la iniciativa privada mejoró la calidad del ganado, tecnificó las industrias derivadas. Es desde 1900 que el Estado se preocupa por organizar la Ganadería Nacional para convertirla en una verdadera industria. se intensifica la introducción de reproductores de pedigree, se estudia la regeneración de los pastos naturales, se califican las zonas de posible desarrollo zootécnico y recientemente, se trazan los lineamientos de una política ganadera nacional con exacta comprensión del problema y de las necesidades de la Nación. En esta labor, eminentemente patriótica, la naciente Facultad de Medicina Veterinaria tomará su rol con toda la emoción de su juventud y con la convicción de su responsabilidad. Sus Maestros, sus graduados, sus alumnos y sus instalaciones estarán siempre dispuestos a brindar a las autoridades, a los ganaderos ya los estudiosos de nuestra realidad agropecuaria su fervorosa contribución.

Agradezco al señor Rector, a los Sres. presidentes de las Cámaras de Diputados y Senadores, a los Sres. Decanos y Catedráticos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos por haberse dignado realzar con su presencia esta ceremonia histórica”.

Referencia

Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria Año I N. 1 , octubre 1946

martes, 18 de marzo de 2025

NOTAS RELACIONADAS CON LA CREACIÓN DE LA FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA DE LA UNMSM

La creación de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (FMV-UNMSM) consolidó la enseñanza de esta disciplina en el ámbito universitario.  Este cambio supuso la transformación de la antigua Escuela Nacional de Ciencias Veterinarias en una facultad dentro de la UNMSM, proceso que, aunque marcado por desafíos, también evidencia un fuerte compromiso y trabajo de sus miembros en conjunto.

En esta ocasión, compartimos dos testimonios de aquel acontecimiento publicados en la primera Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria en 1946 siendo decano el Dr. José Santiváñez Moreno y miembros de la Comisión de Extensión Cultural encarg ada d e la Rev ista los Drs. Juan Figueroa Infante y Teodoro Ramos Saco y el alumno Andrés Wakeman Dasso . La primera nota es el discurso del representante estudiantil, Manuel Gálvez,  Secretario de Cultura del Centro Federado de Medicina Veterinaria, pronunciado durante la ceremonia de incorporación de la FMV a la UNMSM, un testimonio que de manera implícita deja entrever las circunstancias de aquel momento histórico. Así mismo, reproducimos la Nota Editorial que recoge las impresiones iniciales de los primeros meses de creada la Facultad en el marco de la nueva ley universitaria que, entre otros aspectos, establecía el cogobierno estudiantil.

Antiguo local de la Facultad de Medicina Veterinaria

1.     Discurso del Delegado Estudiantil en la Ceremonia de Incorporación de La FMV a la UNMSM

Estudiante Sr. Manuel M. Gálvez

“Sr. Edecán del presidente del Senado.

Señor Vicerrector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,

Señores Decanos y señores Catedráticos,

Señores:

No pequeño honor se me ha conferido el designárseme para traer la palabra de la juventud de la nueva Facultad de Medicina Veterinaria, en este acto de su incorporación oficial en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Desde hoy, pues, tenemos la distinción de formar parte del claustro sanmarquino. Muchos no somos ajenos a él; los más, hemos tenido el privilegio en no lejana época, de cursar estudios universitarios en sus prestigiosas aulas en la Facultad de Ciencias, en el proceso preparatorio de ulteriores estudios de Medicina Veterinaria. El acto de hoy tiene, pues, para nosotros especial significado, ya que no hacemos sino regresar a la vieja e ilustre Casa de San Marcos para volver a beber en sus mismas fuentes la ciencia y la cultura que emana secularmente en el Nuevo Mundo con tan singular brillo.

El estudiantado estima que la ley N° 10246, dictada por el actual Congreso y promulgada por el Poder Ejecutivo, en virtud de la cual se crea la Facultad de Medicina Veterinaria, es en verdad la culminación de un antiguo y acariciado anhelo, ya que gracias a ella dará a la profesión del Médico Veterinario mayor capacitación y el prestigio indiscutible que en justicia le corresponde, tal como sucede en los países que van a la vanguardia de la civilización y progreso, ya que la Medicina Veterinaria es una profesión liberal tan amplia como la propia Medicina Humana y con posibilidades tan vastas como vastas son las posibilidades de la ganadería nacional.

Ha de tenerse presente que, siendo nuestro país principalmente agrícola y ganadero, el instituto destinado a los altos estudios veterinarios tiene una elevada misión que cumplir, tanto en el estudio de los medios necesarios para la conservación de nuestra riqueza pecuaria, como para fomentar su propagación y mejoramiento.

Con mucho acierto acogieron nuestros actuales legisladores el clamor estudiantil de la creación de la Facultad de Medicina Veterinaria, interpretándolo con justeza, pues a ellos llegó también el convencimiento de que para realizar obra constructiva en bien de la ganadería.

Nacionalmente, se hacía necesario dotar al país de los técnicos capacitados que demandaba su progreso; personal que se formaría en Institutos de alto prestigio e indiscutible eficiencia, por lo que para lograr este objetivo la más atinada solución era crear la Facultad de Medicina Veterinaria, incorporándola a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con iguales prerrogativas que las otras facultades ya existentes.

Hondo y fervoroso anhelo del estudiantado de veterinaria que, con osada compañía, lo llevó al escenario del Congreso Nacional de Estudiantes, antes del año próximo pasado, y que cristalizó en aquel congreso estudiantil en una de sus aplaudidas conclusiones, aprobada por votación unánime.

Es también justo declarar que, en un importante manifiesto, los estudiantes de Veterinaria hicieron notar la importancia de la función que atañe al Médico Veterinario y su misión trascendental en diversos problemas nacionales, como en el de la subsistencia. Que los Médicos Veterinarios que se formarán, deben adquirir la suficiente técnica que les permita aplicar los progresos científicos a sus potencialidades, que redundarán en beneficio de nuestro pueblo, ya que éste está sufriendo actualmente una deficiente alimentación de origen pecuario. Deficiencia que no lo permite desarrollarse en sus actividades y que se puede contrarrestar con el aumento de la producción ganadera, mejorando así el poder adquisitivo que hasta hoy solo es privilegio de unos pocos. Y, con todo acierto, agregaban, reivindicando la profesión del Médico Veterinario, que tiene encomendada la lucha contra las enfermedades, la mejora y repoblación científica de nuestra ganadería y finalmente la explotación de sus productos derivados.

Debo aprovechar esta ocasión para expresar, a nombre de los alumnos de la Facultad de Medicina Veterinaria, la complacencia que les producen ver que profesores que prestaron su concurso en la extinguida Escuela Nacional de Ciencias Veterinarias, por su reconocida dedicación, competencia y honestidad, continuarn prestando su valioso aporte al lado de los nuevos catedráticos que dan prestigio a la Facultad ya la profesión.

Para concluir, me permito formular votos sinceros para que la buena voluntad y comprensión mutua inspiren siempre a maestros y discípulos, y pueda cristalizar los nobles y patrióticos fines que inspiraron el Estatuto Universitario, que tuvo entre sus entusiastas autores e importante participación, al ilustre Maestro que dirige en la actualidad los destinos de esta prestigiosa institución de cultura de la Nación en el presente proceso de renovación, moralización y afirmación que vive hoy el Perú.

Muchas gracias” 

2.  Nota Editorial del Primer Número De La Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria

“Con íntima satisfacción presentamos el número inicial de la Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria, como un nuevo eslabón en la cadena del resurgimiento de nuestra profesión que ha conquistado el rango académico que le corresponde, al incorporarse la naciente Facultad a la gloriosa y lustrosa Universidad de San Marcos.

Hermosa y patriótica realización que ha sido lograda por el generoso esfuerzo de profesionales y estadistas a quienes expresamos público testimonio de gratitud, en forma especial al Parlamento Nacional que, con luminoso sentido de su misión en esta hora crucial que vive nuestro querido Perú, ha relevado la importancia de la profesión médico veterinaria y ha creado la Facultad reconociendo su calidad como elemento indispensable para el estudio y solución de graves problemas vinculados a la salud del pueblo y al progreso nacional.

Quienes tenemos la honrosa y ardua responsabilidad de orientar la marcha de la nueva Facultad, nos esforzaremos por ser dignos de ella, sin escatimar sacrificio alguno, como puede apreciarse ya en la tarea cotidiana que, superando dificultades de orden material, se desenvuelve en forma armoniosa y fecunda por la inteligente cooperación de profesores y alumnos, identificados en el común propósito de dar a su Alma Mater jerarquía científica y social. 

Así, podemos exhibir, en nuestra casa de estudios, una magnífica expresión de lo que significa el cogobierno como valiosa institución universitaria en promisoria vigencia.


La Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria aspira a suscitar la vocación por los estudios de esta disciplina, a estimular la investigación de sus problemas en relación con las necesidades de la Nación; a difundir los conocimientos de la industria agropecuaria precisa para su progreso; a cimentar la fraternidad académica y profesional ya informar sobre las actividades del claustro, inspirándose siempre en la más severa honestidad científica y en el más patriótico interés. En esta obra pondremos toda nuestra fe” .

jueves, 27 de febrero de 2025

Dr. HANS ANDRESEN SUCHIER

A través del portal web PERULACTEA, obtuvimos el Discurso de Orden pronunciado por el Dr. Gustavo Ayllón, Profesor Emérito de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) durante la ceremonia en la que se otorgó al Dr. Hans Andresen la distinción de Profesor Emérito de la UNMSM, el 19 de julio de 2002. Este documento representa una pieza importante en la historia de la Facultad de Medicina Veterinaria, ya que recoge la biografía y el reconocimiento. a uno de sus docentes más destacados. 

DR. HANS ANDRESEN SUCHIER

Hijo de inmigrantes alemanes nació en 1932, «la peor combinación que puede existir», ser alemán, nacido en Arequipa. Esto le valió el apelativo de “AREQUIPEÑO”. Me temo que yo fui el gestor de ello. Años más tarde, en discusiones cordiales sobre el contenido de los cursos de nuestra cátedra, me hizo acreedor del título de “Vasco porfiado”.

Hizo su secundaria en el colegio San Andrés (antes Anglo Peruano), que fue su crisol de formación humanística. Su padre fue un comerciante y eventual fabricante de jabones. Quizás por ello ingresó a Química Industrial en San Marcos en 1949. Ya en 1er año de Química se halló insatisfecho y al enterarse que existía la Facultad de Medicina Veterinaria, decidió cambiar y por esos avatares curriculares, tuvo que hacer un año de Pre-Veterinaria sufriendo consecuentemente dos veces el bautizo destinado a los cachimbos.

Ese año de 1950 tuvo la gran satisfacción de ser alumno del Dr. Gonzáles Mugaburu en el curso de Zoología General, quien fue para Hans un maestro por excelencia en su formación de ciencias biológicas (yo también fui su alumno y me aúno a ese reconocimiento). Tuvo también en el Dr. Julio Pons Muzzo a otro maestro ilustre, quien le inculcó los valores éticos que deben ser el norte de todo profesional.

Los años 50 fueron años de turbulencia social y política. Hans fue delegado de Veterinaria ante la FUSM, cuyas reuniones se llevaban a cabo aquí en la Casona, y que terminaron por la acción represiva del gobierno de entonces. Hans fue un estudiante rebelde, intransigente por la moral pública de la Universidad. En la Facultad publicó un discreto e inofensivo boletín el cual fue mal visto por las autoridades, quienes decidieron suspender por 15 días sus derechos estudiantiles.

Terminó sus estudios como el número uno de su promoción que, a su pedido, lleva el nombre de Julio Pons Muzzo. Su rasgo moral más prominente es la sobriedad que enmascara sus cualidades; por ello toda retórica sobre su persona es superflua ante el equilibrio vital de sus actividades profesionales y académicas que ameritan y tienen como corolario esta ceremonia.

Su vocación era dedicarse a los animales de producción, particularmente ovinos y bovinos.; nunca le atrajo la idea de trabajar con mascotas pues, según decía, “no le simpatizaban los dueños del paciente”. Sus mentores en salud animal fueron el Dr. Alejandro Ramírez Miller en la Ganadera del Centro y el Dr. Teodoro Ramos Saco en los establos de la cuenca lechera de Lima.

En 1955 tuvo una excelente escuela en la Empresa Andina San Leonardo (Gildemeister). Allí estudió sus conocimientos en producción y administración de empresas ganaderas, interesándose en el control de enfermedades de bovinos con el Mal de Altura y una enfermedad desconocida que años después por su examen epidemiológico retrospectivo emitidos que era de hipomagnesemia aguda asociada al exuberante crecimiento de pastos al inicio de la temporada de lluvias.

En noviembre del 56 se casó con Yole Schenone, nieta de inmigrantes genoveses, tienen tres hijas ahora repartidas en Alemania, Estados Unidos y México.

Ese mismo año administró un grupo de haciendas de la Sociedad Ganadera del Sur en Azángaro (Puno) con 33.000 cabezas de ovinos, bovinos y camélidos sudamericanos. En el año 1957 trabajó en ovinos en Lauramarca (Quispicanchis – Cusco). Tanto en Lauramarca como en una empresa de ganadería lechera de Cañete trabajó durante siete años y medio, al cabo de los cuales decidió regresar a Lima por razones obvias que demanda una familia constituida e hijas iniciando el colegio. Ya en Lima el entonces decano de la Facultad, Dr. Humberto Ruiz Urbina, lo convocó para hacerse cargo de la Clínica de Animales Mayores, organizando un amplio y completo servicio ambulatorio, con participación de estudiantes en las áreas de Lima, Huacho, Cañete y Huampaní, para beneficio de grandes y pequeños productores de bovinos, porcinos y equinos.

Fue becario de la Fundación Alexander Von Humboldt por un año en la Tierärztliche Hochschule en Hannover y después de la Rockefeller Fundation por 15 meses en Minnesota, donde obtuvo su grado de Magíster en Ciencias.

A su regreso en 1970, se dedicó por muchos años a participar en la enseñanza de numerosas materias: Diagnóstico Clínico, Fisiopatología, Prácticas Clínicas, etc. El año 1973 fue destacado por el CONUP como presidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad Hermilio Valdizán de Huánuco, tarea que cumplió al cabo de nueve meses, regresando a su Alma Mater, donde permaneció hasta mayo de 1991, cuando cesó. con 31 años de tiempo de servicio. Es padrino de tres promociones: 1972, 78 y 85, algunos de cuyos miembros se encuentran aquí presentes.

D. Andresen con dos de sus jóvenes discípulas docentes Delgado y Araujo

Después de su cese se traslada a Pacasmayo, haciéndose cargo durante cinco años de la empresa de ganadería lechera más grande del Perú, en el valle de Jequetepeque. Vuelve a Lima como consultor de empresas ganaderas y asume dos cátedras en la Universidad Alas Peruanas entre 1998 y 2000.

Se relaciona por internet con profesionales a nivel mundial, tanto para brindarles su experiencia, como para recabar información que vierte en la redacción de dos libros para estudiantes y profesionales de campo: “Fisiopatología General” y “ Manual de Ganadería Lechera y Enfermedades de Bovinos ”. Con anterioridad publicó un Manual de Enfermedades de Porcinos y un Manual de Enfermedades de Equinos .

Como quiera que nuestro objetivo haya sido ofrecerles una apariencia de la vida del Dr. Hans Andresen, omitiremos su larga producción nacional e internacional. Sólo resta referirme a su interés puramente académico de ahondar en el tema de la encefalitis esponjosa (“vacas locas”) a partir de 1996, lo que lo lleva a convertirse en conferenciante ante diversos auditorios, disertando sobre la estructura molecular de los Priones y la patogenia de dicha Encefalopatía Espongiforme.

Agradeciendo el honor de dirigirme a Uds. en esta ocasión, sólo me queda, a propósito de esta reseña vital muy sintetizada, afirmar que a Hans Andresen podríamos quitarle sus logros, pero su esfuerzo jamás.

Gracias.

lunes, 23 de diciembre de 2024

UN POCO DE HISTORIA: Relato sobre la Reunión APPA 1989

En 1989, la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (FMV-UNMSM) tuvo el honor de ser sede de la XII Reunión Científica de la Asociación Peruana de Producción Animal (APPA). Este evento marcó un hito en el desarrollo académico de la facultad durante una etapa especialmente difícil para la institución y el país .   

                                

UN POCO DE HISTORIA: Relato sobre la Reunión APPA 1989

Felipe San Martín H.

Las reuniones Científicas de la Asociación Peruana de Producción Animal (APPA) tienen como propósito principal juntar a investigadores, profesionales y estudiantes comprometidos con el desarrollo de la actividad pecuaria en el Perú. Desde finales de la década de 1970, la APPA surgió como una continuidad de la Asociación de Especialistas Forrajeros del Perú, con el Dr. César Novoa+ como su primer presidente, quien más tarde también lideró la Asociación Latinoamericana de Producción Animal (ALPA). Anualmente, la APPA organiza reuniones en diversas regiones del país, destacando como espacios clave para la difusión de conocimientos y avances en el sector. En 2024, se celebró la XLIII Reunión en la ciudad de Piura.

El camino hacia la Reunión APPA 1989

En 1988, durante la XI Reunión Científica Anual de la APPA, realizada también en Piura, una comisión de docentes de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (FMV-UNMSM) presentó formalmente la propuesta de organizar la próxima reunión en Lima en 1989. La asamblea aceptó la solicitud durante su sesión solemne, marcando el inicio de un desafío significativo para la facultad.

Un contexto desafiante

El Perú y su sistema universitario enfrentaban entonces una situación crítica. La crisis económica sumada a la amenaza constante de atentados terroristas, había deteriorado tanto la infraestructura universitaria como el desarrollo académico de la institución. Organizar la Reunión APPA 1989 en este escenario se convirtió en un reto que demandó el compromiso y la colaboración de toda la comunidad académica.

Docentes, estudiantes y personal administrativo asumieron con entusiasmo las tareas necesarias para garantizar el éxito del evento. Se realizaron esfuerzos colectivos para embellecer jardines, restaurar infraestructuras y devolverle a la facultad parte de su antiguo esplendor.

Liderazgo y trabajo en equipo

La organización de la reunión científica estuvo liderada por el Dr. César Novoa como presidente, acompañada por un equipo directivo integrado por Guillermo Meini (Decano), Juan Espinoza (Director Administrativo), Sonia Calle, Miguel Vilca, Mario García, Víctor Fernández, Luis Coronado. y el autor de este relato.

El entusiasmo estudiantil fue determinante. Colaboradores como Fernando Armas, Fernando Carcelén, Alberto Manchego, Diego Díaz, Nieves Sandoval, Pedro Yi+, Víctor Bazán, Gilmar Rojas y Guillermo Vallenas, entre otros, desempeñaron un papel crucial. Además, el personal administrativo contribuyó con esfuerzo y dedicación para que el evento se llevara a cabo con éxito.

Un éxito sin precedentes

La Reunión APPA 1989 superó todas las expectativas. Reunió a destacados académicos nacionales e internacionales, así como a estudiantes de diversas escuelas de Medicina Veterinaria y de Zootecnia, además, por primera vez en la historia de estos eventos, se lograron publicar cinco libros: el  Libro de Resúmenes de Trabajos de Investigación APPA 1989  y cuatro volúmenes dedicados a los simposios de Vacunos, Camélidos, Ovinos y Cerdos.

Un legado para la facultad

El evento dejó una huella profunda en la FMV-UNMSM. Revitalizó la vida académica, unió a toda la comunidad universitaria en torno a un propósito común y demostró que, incluso  en tiempos de crisis, era posible mantener y fortalecer el compromiso con la excelencia académica. La Reunión Científica APPA 1989 quedó en la memoria institucional como un ejemplo de resiliencia y trabajo colectivo a favor del progreso académico y profesional.