lunes, 26 de agosto de 2024

SEMBLANZA DEL DR. HERNÁN MÁLAGA CRUZ

Presentamos el  discurso de orden pronunciado por el Dr. Hugo Samamé, médico veterinario y destacado docente universitario, durante la ceremonia en la que se distinguió al Dr. Málaga con el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Ricardo Palma. En su intervención el Dr. Samamé ofrece una breve reseña de la trayectoria académica del Dr. Málaga, la cual ha estado dividida entre la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y diversas universidades  entre las que destacan la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad Peruana Cayetano Heredia y la Universidad Ricardo Palma.


 

SEMBLANZA DEL DR. HERNÁN ALFREDO MÁLAGA CRUZ

MV, MSci. Hugo Samamé Beltrán

docente de la FMV de la URP 

Debo agradecer al decano de la facultad de Ciencias Biológicas Dr. Tomás Agurto Sáenz, al director de la escuela profesional de Ciencias Veterinarias Dr. Guillermo Leguía Puente y a su comité directivo, por considerar mi intervención en tan importante acto académico como es la incorporación del Dr. Hernán Málaga Cruz como Doctor Honoris Causa a esta casa de estudios.

El Dr. Hernán Alfredo Málaga Cruz, tercero de cinco hermanos, nació un dos de agosto en el distrito de Barranco, en el seno del hogar conformado por la distinguida dama piurana Doña Lucila Cruz Céspedes de Málaga y Don Fermín Víctor Málaga Prado, a la fecha capitán de caballería del glorioso ejército peruano, y sus hermanos Marcia Ethel Pilar y Héctor Fermín a los que se unirían más tarde sus hermanos Lucy Beatriz y Marcos Alejandro.

El Dr. Málaga transcurrió  sus primeros años entre los distritos de Barranco y Chorrillos, siendo el colegio San Luis de Barranco donde inicio sus estudios en 1949; sin embargo, razones de responsabilidades paternas le permiten recorrer diversas parte de nuestro país por unos años antes de volver a su querido colegio, al segundo de secundaria, donde se encontró con un compañero de aula, el hoy médico veterinario Dr. Gabriel Romero Privat, con el que estudiaron juntos en las aulas universitarias.

Sin ser infidente, el Dr. Romero me mencionó la afición del Dr. Málaga por la música, en especial la música criolla, cuenta que no había reunión en la que Hernán no interpretara con mucho sentimiento, a capela o con acompañamiento, el vals Anita, dedicada a su querida esposa la señora Ana Luisa Socoro Mas Vergara, con la que tienen tres hijas: Ana, Lucila Ana y Vanesa Alejandra.

Don Hernán Málaga siempre se destacó, desde sus primero años de estudios, en los cursos de matemáticas, lo que creo ha sido parte importante en los éxitos alcanzados en su tan brillante carrera profesional y académica.

En 1961, ingresa a la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), obteniendo la mejor nota en matemáticas; sin embargo, su inclinación a la medicina veterinaria es consecuencia de la influencia personal de un muy distinguido maestro el Dr. Carlos Saldaña y, como menciona en su memoria, por la experiencia de haber criado gallinas en casa.

En la UNMSM conoce a sus compañeros de clases, algunos de ellos presentes en esta ceremonia, que se inician en la Casona de San Marcos, con pre-veterinaria, lo que hoy correspondería a una suerte de estudios generales. En 1962, pasa a la Facultad de Medicina Veterinaria en Cahuache, hoy lindero norte del distrito de San Borja. Resalto el segundo año de facultad durante el dictado del curso Bacteriología y Virus, donde yo era ayudante alumno y tuve el placer de conocer al Dr. Málaga quien era un joven muy estudioso y proactivo dentro de su promoción. En cuarto año de facultad, quinto de la carrera, fue contratado como asistente o ayudante alumno en la cátedra de Zootecnia, que jefacturaba el Dr. Saúl Fernández Baca. Concluidos sus estudios de pre grado, incluidas sus práctica pre profesionales, se gradúa de médico veterinario con la tesis “Displasia coxofemoral en perros”, bajo la dirección del Dr. Gustavo Ayllón.

Siendo médico veterinario tuvo propuestas de diferentes entidades y decide ingresar a la docencia como jefe de prácticas a través del Instituto de Zoonosis, teniendo como mentor al Dr. Juan Zapatel, siendo director del instituto el Dr. Carlos Chávez García. En esos tiempos, un acontecimiento importante en la vida del Dr. Hernán Málaga, fue su asistencia a un curso Internacional de Zoonosis, donde tuvo como profesores a los Drs. Ribero Netto y Robert K. Anderson, de Bioestadística y Epidemiología, respectivamente, que marcaron un hito en la vida del joven Dr. Málaga.

En junio de 1967, obtuvo una beca de la OPS, viajando a los EEUU, primero a Washington, por razones del idioma, y en agosto, pasó a la Universidad de Davis, California. Se debe mencionar que en esos tiempos el Dr. Málaga inició una estrecha amistad con uno de los más distinguidos médicos veterinarios de Latinoamérica el Dr. Pedro Acha Jamet. En esa universidad conoce a grandes personalidades en especial al Dr.  C. Schwabe, profesor de Salud Pública y Epidemiología, quien concibió la Maestría de Medicina Veterinaria Preventiva como una alternativa a la Maestría en Salud Pública para los veterinarios que trabajaban en los ministerios de Agricultura y que tuvieran a cargo los programas de Salud Animal. Su asesor fue el Dr. Sadler director en la universidad del programa de Maestría de Medicina Veterinaria Preventiva. En este capítulo de su vida, el Dr. Málaga refiere al Dr. Charles E. Franti, profesor de Biostadística,  del que más aprendió, además, conoce a importantes y entrañables amigos como el Dr. Roberto Goic quien después sería su jefe en el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa en Rio de Janeiro.

De regreso a Lima, retoma sus actividades académicas como profesor auxiliar y se hizo cargo de la enseñanza de Bioestadística para los alumnos del primer año de facultad y de Epidemiología a los de cuarto año, constituyéndose en el primer profesor de Epidemiología para estudiantes de medicina veterinaria en el Perú. Asimismo, luego de capacitarse en Cálculo en la Universidad Agraria La Molina, introduce la enseñanza de Cálculo para los alumnos del primer año.

Fue coordinador del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Animal, en la facultad de Medicina Veterinaria y de Matemáticas en la facultad de Matemáticas, en la ciudad universitaria.  Luego asume la cátedra de Ecología.

En el Departamento de Medicina Preventiva trabaja con la Dra. Elva López Nieto y el Dr. Luis Inope Cúneo. Con quienes a través de cuatro tesis elabora el primer censo canino y felino que fue editado por el Ministerio de Salud y fue la base para la tesis de Rodríguez Frías, al proporcionar denominadores para caracterizar la epidemiología de la rabia canina en Lima Metropolitana, trabajo que se publicó en 1976 en el boletín de la OPS.

En 1971, recibe un contrato de la OPS como asesor temporero para realizar un estudio de la enseñanza veterinaria y las funciones de los médicos veterinarios en los Ministerios de Salud. Para ello, visita 11 países y 33 ciudades en dos meses. Los resultados de este estudio fueron presentados en 1973 en Bello Horizonte, y publicados, conjuntamente con el Dr. Pedro Acha, en la Revista Educación Médica y Salud. Luego de publicar diversos estudios y de enseñar los cursos de Bioestadística y Diseño Experimental, recibe la invitación del Gobierno de Brasil para desarrollar consultorías en el Programa de Control de la Fiebre Aftosa.

En setiembre de 1973, empieza a trabajar en el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y, entre otras actividades, asesora en el Censo Agropecuario del Estado de Rio de Janeiro, dirige dos estudios de riesgo de fiebre aftosa los que son publicados en el boletín del Centro y presentados en un Congreso Brasileño de Medicina Veterinaria. Como consultor del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa realiza asesorías en Bolivia, en las ciudades de Santa Cruz y Cochabamba, donde pasa momentos difíciles por las constantes conflictos políticos.

Los cursos de Epidemiología en Pan Aftosa fueron parte de su responsabilidad y en 1976 se dio el primer curso de Sistemas de Información y Epidemiología a cargo de los Drs. Vicente Astudillo, Feliz Rosemberg y Hernán Málaga, a la que asistieron muchos colegas peruanos amigos del Dr. Málaga.

En 1977, de regreso a Lima, retoma sus actividades en la UNMSM: realiza, en Pachacámac y Lurín, con los alumnos de Clínicas de Salud Animal y Salud Pública, un censo y vacunación canina contra la rabia. A la par, llevó a cabo un catastro de ganaderos, base para un estudio de brucelosis. En ese mismo año, realizó un estudio sobre la asociación temporal de celo-rabia, concluyendo lo importante que es vacunar a los perros entre los meses de agosto y setiembre.

En 1979, regresa al Centro Panamericano de Fiebre Aftosa, y asiste a un congreso en Australia donde conoce al director de Sanidad Animal de Nueva Zelanda, quien le refiere que “no hay nada mejor en la dirección de un proyecto que implicar al dueño del problema” frase que lo impacta y mantiene en su mente y que refiere a la necesidad de trabajar con las comunidades.

En febrero de 1981, es convocado a Panamá, como parte del equipo para establecer un sistema de vigilancia epidemiológica en todos los países de Centro América y Panamá. En agosto de 1984, como veterinario de salud pública llegó a Venezuela donde permaneció 12 años, llegando a ser designado, a solicitud de las autoridades venezolanas, representante de la OPS.

En 1989, promueve la Asociación Venezolana de Epidemiología, siendo nombrado su primer presidente. En 1990 publica su primer libro de Epidemiología. En 1990, es declarado Veterinario del Año por el Colegio Médico Veterinario del Perú.

Como Representante de la OPS/OMS para Venezuela, Antillas Nerlandesas y Aruba, estableció que la mejor estrategia para la cooperación técnica era a través de los municipios saludables. Sobre ello, el Dr. Málaga menciona en sus memorias lo siguiente “… las iniquidades de salud eran producto más de la condición de vida de los pueblos, que de toda respuesta de los servicios de salud…”. Por ello, a través de su vida, para el Dr. Málaga ha sido importante priorizar las intervenciones para subsanar las necesidades básicas insatisfechas de la comunidad. En marzo de 1995, en el Congreso Internacional de Ciudades Saludables y Ecológicas presentó el trabajo “proyecto municipios hacia la salud: la experiencia venezolana”.

En 1995, recibe la medalla de honor al mejor gerente (representante), por su gestión en Venezuela de manos del director  de la OPS, George Alleyne. Para el 7 de abril del 1996, día mundial de la salud, la OMS escogió el tema de los municipios saludables lo que constituyó un orgullo para Venezuela. Al partir de Venezuela, recibe la Orden Francisco Miranda, en primera clase. máxima distinción de Venezuela. además de las 28 placas de reconocimiento por su labor en sus 12 años de servicio en Venezuela. en 1999, tras una invitación a Venezuela, recibe de manos de Oscar Feo, Director Regional de Salud del estado, la Orden de Aragua,  la medalla como reconocimiento a su gestión como  representante de la OPS, en Venezuela y por su apoyo al combate del dengue.

En 1996, ocurre un acontecimiento inolvidable en su vida, ya que por segunda vez visitó al papa Juan Pablo II, pero esta vez le extendió un saludo personal como representante de la OPS en Venezuela.

A fines de julio de 1996, el mismo Dr. Arleny, le comunica su pase a la representación de la OPS en Colombia. En Colombia se siguió con el modelo que se había trazado en Venezuela. Como resultado de su experiencia de municipios saludables, publica su libro “promoción de la salud: como construir vida saludable”. En el año 2000, recibe del gobierno colombiano la Cruz Cívica Jorge Bejarano.

En mayo del 2001, pasó a Paraguay, como representante de la OPS continuando con sus proyectos de ciudades saludables. En el 2001, inicia un proceso de fronteras saludables con el mismo objetivo de sus conocidos municipios saludables, que al final del 2002 forma parte de la red nacional de municipios saludables. En diciembre del 2003 se logra establecer en Asunción la ordenanza de restricción de horarios de expendio de licor.

En todos estos años, siempre estuvo ligado a la docencia a través de sus cursos de actualización, incluidos los de Bioética, una de las grandes preocupaciones del Dr. Málaga, producto de ello publicó su libro “salud pública con enfoque biomédico”.

En agosto del 2003, se retira de la OPS, sin embargo, su permanecía se extiende, hasta febrero del 2004, a solicitud del gobierno de Paraguay, país que le otorga cuatro placas, siendo para el Dr. Málaga la red de municipios saludables del Paraguay, la más apreciada.

En el 2006 se produce el retorno definitivo a Lima, donde celebra bodas de oro de la promoción del Colegio San Luís. En Lima es llamado a la Universidad Peruana Cayetano Heredia como asesor de la dirección de posgrado, por el Dr. G. Leguía, en ese entonces decano de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, cargo que ejerció hasta el 2008. El 2 de marzo del 2007 decide hacer su doctorado, obteniendo el grado de Doctor en Salud Pública en marzo del 2011. con la tesis: “Restricción de horarios de expendio de bebidas alcohólicas (ordenanza municipal 008-7) y su posible relación con la violencia en el periodo 2005-2008 en el municipio de la Victoria, Lima, Perú:  Ley Zanahoria“.  En julio del 2015 se realizó la celebración de las bodas de oro de la promoción de médicos veterinarios “Arthuro Tello Garust”.

La docencia en la Universidad Ricardo Palma la inicia en 2011, invitado por el Dr. Jesús Gutiérrez, director de la Escuela Profesional de Ciencias Veterinarias de entonces, para el dictado del curso de Formulación de Proyectos en Ciencias Veterinaria, luego el curso Seminario de Tesis y en el 2012 el curso de Salud Pública. En el ínterin, publica el libro: “formulación de proyectos de investigación en salud pública y salud animal”. Del mismo modo, realiza modificaciones en la enseñanza de la Salud Pública, dándole otro cariz con el reconocido proyecto “Desarrollo de la Comunidad saludable de los Jardines de Manchay”.

 

Muchas gracias.

jueves, 22 de agosto de 2024

ORIGEN POLIFILÉTICO DE LA MEDICINA VETERINARIA Y LA IMPORTANCIA DEL CÓDIGO HAMMURABI

Se revisan el origen polifilético de la profesión médica veterinaria y la importancia del Código Hammurabi como pieza arqueológica de importancia en la historia de la medicina veterinaria por ser la primera que hace referencia escrita de esta actividad.



ORIGEN POLIFILÉTICO DE LA MEDICINA VETERINARIA Y LA IMPORTANCIA DEL CÓDIGO HAMMURABI

Felipe San Martín H.

Inicio de la profesión médica veterinaria

El origen y desarrollo de la medicina veterinaria están estrechamente vinculados a la evolución de la  civilización misma. Desde el momento en que los seres humanos domesticaron animales por primera vez y comenzaron a utilizarlos con fines prácticos, surgió la necesidad de resolver problemas relacionados con la salud, reproducción y alimentación. 

La profesión médica veterinaria se describe como polifilética, un término utilizado en biología para referirse a grupos de organismos que no comparten un ancestro común reciente, pero que han desarrollando características similares de manera independiente. En el contexto de la medicina veterinaria, esto significa que la profesión no surgió de una única fuente o tradición, sino que se desarrolló de manera independiente en diferentes lugares y contextos. De esta manera, diversas culturas y sociedades contribuyeron al desarrollo de esa profesión, cada una con sus propias influencias y enfoques.

Como ejemplo de lo señalado en el párrafo anterior, en el antiguo Egipto, se han encontrado registros de tratamientos  que datan de épocas tan tempranas como el 2000 a.C., donde se aplicaban tratamientos a animales como gatos y perros. En China, la medicina veterinaria tiene raíces profundas, con tradiciones médicas que incluían el tratamiento de enfermedades en animales. En la antigua Roma y Grecia existían los "hipiatras", médicos especializados en el cuidado de caballos. En la India hay textos antiguos que hacen referencia a la medicina veterinaria, incluyendo procedimientos quirúrgicos para animales. En la Europa medieval, el conocimiento de la medicina veterinaria también se desarrolló de manera independiente, especialmente en relación con el cuidado de caballos utilizados en la guerra y la agricultura.

El Código de Hammurabi

Las primeras ciudades y estados de la humanidad surgieron en Oriente Medio, en las regiones que hoy se corresponden con Irak, Siria y los países limítrofes. La agricultura y la ganadería permitieron que las poblaciones nómades se establecieran permanentemente. Con la domesticación de los primeros animales de producción (vacas, ovejas) y de trabajo (caballos, asnos), junto con la introducción de los primeros cultivos, desapareció la necesidad de estar en constante movimiento en busca de alimentos.

 La civilización humana, tal y como la conocemos hoy, comenzó, como lo señalamos, a dar sus primeros pasos en Oriente Medio donde surgieron los primeros veterinarios encargados de velar por la salud de los animales domésticos. Sin embargo, se sabe poco sobre cómo se formaban y qué técnicas utilizaban para llevar a cabo su labor.

El Imperio Babilónico fue uno de los principales estados que se desarrollaron en la región de Mesopotamia. El periodo de mayor esplendor de Babilonia se produjo durante la primera mitad del siglo XVIII a. C., durante el reinado de Hammurabi, quien gobernó entre los años 1792 y 1750 a. C., como sexto rey de la primera dinastía babilónica. Hammurabi, según los historiadores, heredó un pequeño estado de tan solo 50 km2, que logró expandir hasta convertirlo en un vasto imperio que abarcaba desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico.

Este rey no solo extendió su dominio, sino que también articuló esa gran nación con una serie de reformas legales y administrativas que se plasmaron en una recopilación de leyes conocido como Código de Hammurabi. Este Código compuesto por 282 artículos, reúne las leyes de la antigua Mesopotamia en un intento de uniformizar y universalizar el sistema legal. Este Código es el más antiguo y completo de la historia, abarcando aspectos del comercio, derechos de propiedad, las leyes familiares y la justicia.

El Código intentó regular las relaciones humanas en el heterogéneo imperio Babilónico, y debía ser obedecido de manera uniforme por todos. De esta forma, en caso de que que ocurriera A, el juez debía actuar siempre de manera B, siguiendo un protocolo establecido. Además, dado que el  Código de leyes fue dictado por los dioses, era considerado sagrado, inamovible y estable. Es decir, este Código presentaba al menos cuatro características de la ciencia moderna: la búsqueda de leyes universales, el intento de unificación de todas las normativas, la introducción de protocolos de actuación reglada, utilizados y respetados por todos, y, finalmente, la estabilidad de estas leyes, aunque en este caso su estabilidad derivaba  de su origen divino.

El Código de Hammurabi esta tallado en idioma acadio con escritura cuneiforme en una estela de diorita negra de 2.5 m de altura, y debió estar expuesta en un lugar público, aunque el nivel de analfabetos del imperio era muy alto.  El carácter sagrado del Código se refleja en la parte superior de la estela, donde figura como el dios Shamash, titular de la justicia, le entrega el Código al rey Hammurabi. Esta estela fue encontrada en Susa, Irán, donde fue llevada como botín de guerra, actualmente se conserva en el Museo de Louvre, Paris, Francia.

El Código de Hammurabi es importante en la historia de la medicina veterinaria porque es el primero que hace referencia escrita de la actividad veterinaria. En particular dos de los 282 artículos, el 224 y el 225, que regulan la actividad de los veterinarios.

“Artículo 224. Si un veterinario hace incisión profunda en un buey o en un asno y le salva la vida, el dueño del buey o del asno le dará al médico un sexto de siclo de plata como paga”.

“Artículo 225. Si hace incisión profunda en un buey o un asno y le causa la muerte, pagará al dueño del buey o del asno una cuarta parte de su valor”.

Como hecho curioso también existe el Artículo 250 que señala “Si un buey furioso cornea en su carrera a un hombre, y éste muere, esta causa no trae reclamación”

Estos artículos reflejan la importancia y respeto que ya se otorgaban, en esa época, a la profesión de la medicina veterinaria , estableciendo normas para definir honorarios y penalizar el trabajo según los resultados de las intervenciones. Algunos interpretan que la sanción establecida en el artículo 225 responde a la presencia , en aquellos tiempos, de falsos veterinarios o personas sin escrúpulos que practicaban esta actividad sin el conocimiento y las habilidades necesarias, tal como ocurre en nuestro medio en la actualidad.

Referencias

ELANCO. Hitos de la historia veterinaria. Roma: Nace el término “Veterinarius”. https://www.historiaveterinaria.org/update/cuadernohistoriaelanco- 1525333808.pdf

            Minecan Ana. La escritura y las leyes: el código de Hammurabi. WWW.anaminecan.com

Joshua J. Mark 2021. El Código de Hammurabi. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-19882/el-codigo-de-hammurabi/

Madariaga de la Campa, Benito. 1974. Los veterinarios en la literatura. Revista Veterinaria Venezolana. XXXVII, N.216 https://www.historiaveterinaria.org/update/1974_los-veterinarios-en-la-literatura-1464075752.pdf