La creación de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (FMV-UNMSM) consolidó la enseñanza de esta disciplina en el ámbito universitario. Este cambio supuso la transformación de la antigua Escuela Nacional de Ciencias Veterinarias en una facultad dentro de la UNMSM, proceso que, aunque marcado por desafíos, también evidencia un fuerte compromiso y trabajo de sus miembros en conjunto.
En esta ocasión, compartimos dos testimonios de aquel acontecimiento publicados en la primera Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria en 1946 siendo decano el Dr. José Santiváñez Moreno y miembros de la Comisión de Extensión Cultural encarg ada d e la Rev ista los Drs. Juan Figueroa Infante y Teodoro Ramos Saco y el alumno Andrés Wakeman Dasso . La primera nota es el discurso del representante estudiantil, Manuel Gálvez, Secretario de Cultura del Centro Federado de Medicina Veterinaria, pronunciado durante la ceremonia de incorporación de la FMV a la UNMSM, un testimonio que de manera implícita deja entrever las circunstancias de aquel momento histórico. Así mismo, reproducimos la Nota Editorial que recoge las impresiones iniciales de los primeros meses de creada la Facultad en el marco de la nueva ley universitaria que, entre otros aspectos, establecía el cogobierno estudiantil.
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| Antiguo local de la Facultad de Medicina Veterinaria |
1. Discurso del Delegado Estudiantil en la Ceremonia de Incorporación de La FMV a la UNMSM
Estudiante Sr. Manuel M. Gálvez
“Sr. Edecán del presidente del Senado.
Señor Vicerrector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Señores Decanos y señores Catedráticos,
Señores:
No pequeño honor se me ha conferido el designárseme para traer la palabra de la juventud de la nueva Facultad de Medicina Veterinaria, en este acto de su incorporación oficial en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Desde hoy, pues, tenemos la distinción de formar parte del claustro sanmarquino. Muchos no somos ajenos a él; los más, hemos tenido el privilegio en no lejana época, de cursar estudios universitarios en sus prestigiosas aulas en la Facultad de Ciencias, en el proceso preparatorio de ulteriores estudios de Medicina Veterinaria. El acto de hoy tiene, pues, para nosotros especial significado, ya que no hacemos sino regresar a la vieja e ilustre Casa de San Marcos para volver a beber en sus mismas fuentes la ciencia y la cultura que emana secularmente en el Nuevo Mundo con tan singular brillo.
El estudiantado estima que la ley N° 10246, dictada por el actual Congreso y promulgada por el Poder Ejecutivo, en virtud de la cual se crea la Facultad de Medicina Veterinaria, es en verdad la culminación de un antiguo y acariciado anhelo, ya que gracias a ella dará a la profesión del Médico Veterinario mayor capacitación y el prestigio indiscutible que en justicia le corresponde, tal como sucede en los países que van a la vanguardia de la civilización y progreso, ya que la Medicina Veterinaria es una profesión liberal tan amplia como la propia Medicina Humana y con posibilidades tan vastas como vastas son las posibilidades de la ganadería nacional.
Ha de tenerse presente que, siendo nuestro país principalmente agrícola y ganadero, el instituto destinado a los altos estudios veterinarios tiene una elevada misión que cumplir, tanto en el estudio de los medios necesarios para la conservación de nuestra riqueza pecuaria, como para fomentar su propagación y mejoramiento.
Con mucho acierto acogieron nuestros actuales legisladores el clamor estudiantil de la creación de la Facultad de Medicina Veterinaria, interpretándolo con justeza, pues a ellos llegó también el convencimiento de que para realizar obra constructiva en bien de la ganadería.
Nacionalmente, se hacía necesario dotar al país de los técnicos capacitados que demandaba su progreso; personal que se formaría en Institutos de alto prestigio e indiscutible eficiencia, por lo que para lograr este objetivo la más atinada solución era crear la Facultad de Medicina Veterinaria, incorporándola a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con iguales prerrogativas que las otras facultades ya existentes.
Hondo y fervoroso anhelo del estudiantado de veterinaria que, con osada compañía, lo llevó al escenario del Congreso Nacional de Estudiantes, antes del año próximo pasado, y que cristalizó en aquel congreso estudiantil en una de sus aplaudidas conclusiones, aprobada por votación unánime.
Es también justo declarar que, en un importante manifiesto, los estudiantes de Veterinaria hicieron notar la importancia de la función que atañe al Médico Veterinario y su misión trascendental en diversos problemas nacionales, como en el de la subsistencia. Que los Médicos Veterinarios que se formarán, deben adquirir la suficiente técnica que les permita aplicar los progresos científicos a sus potencialidades, que redundarán en beneficio de nuestro pueblo, ya que éste está sufriendo actualmente una deficiente alimentación de origen pecuario. Deficiencia que no lo permite desarrollarse en sus actividades y que se puede contrarrestar con el aumento de la producción ganadera, mejorando así el poder adquisitivo que hasta hoy solo es privilegio de unos pocos. Y, con todo acierto, agregaban, reivindicando la profesión del Médico Veterinario, que tiene encomendada la lucha contra las enfermedades, la mejora y repoblación científica de nuestra ganadería y finalmente la explotación de sus productos derivados.
Debo aprovechar esta ocasión para expresar, a nombre de los alumnos de la Facultad de Medicina Veterinaria, la complacencia que les producen ver que profesores que prestaron su concurso en la extinguida Escuela Nacional de Ciencias Veterinarias, por su reconocida dedicación, competencia y honestidad, continuarn prestando su valioso aporte al lado de los nuevos catedráticos que dan prestigio a la Facultad ya la profesión.
Para concluir, me permito formular votos sinceros para que la buena voluntad y comprensión mutua inspiren siempre a maestros y discípulos, y pueda cristalizar los nobles y patrióticos fines que inspiraron el Estatuto Universitario, que tuvo entre sus entusiastas autores e importante participación, al ilustre Maestro que dirige en la actualidad los destinos de esta prestigiosa institución de cultura de la Nación en el presente proceso de renovación, moralización y afirmación que vive hoy el Perú.
Muchas gracias”
2. Nota Editorial del Primer Número De La Revista de la Facultad de Medicina Veterinaria
Hermosa y patriótica realización que ha sido lograda por el generoso esfuerzo de profesionales y estadistas a quienes expresamos público testimonio de gratitud, en forma especial al Parlamento Nacional que, con luminoso sentido de su misión en esta hora crucial que vive nuestro querido Perú, ha relevado la importancia de la profesión médico veterinaria y ha creado la Facultad reconociendo su calidad como elemento indispensable para el estudio y solución de graves problemas vinculados a la salud del pueblo y al progreso nacional.
Quienes tenemos la honrosa y ardua responsabilidad de orientar la marcha de la nueva Facultad, nos esforzaremos por ser dignos de ella, sin escatimar sacrificio alguno, como puede apreciarse ya en la tarea cotidiana que, superando dificultades de orden material, se desenvuelve en forma armoniosa y fecunda por la inteligente cooperación de profesores y alumnos, identificados en el común propósito de dar a su Alma Mater jerarquía científica y social.
Así, podemos exhibir, en nuestra casa de estudios, una magnífica expresión de lo que significa el cogobierno como valiosa institución universitaria en promisoria vigencia.



